El tarot es una baraja con 78 naipes, divididos en 56 arcanos menores y 22 arcanos mayores. Tarot es también la técnica de adivinación que emplea la baraja de tarot para conocer el pasado, presente y futuro de la persona. El origen del tarot no es claro, pero existen varias hipótesis que intentan dilucidar este problema.

El tarot es una baraja de 78 naipes, con 22 arcanos mayores y 56 arcanos menores, que se emplea para la cartomancia, o adivinación por medio de cartas.

El tarot tiene un componente psicológico fuerte, incluso el psicólogo suizo Carl Gustav Jung, encontró que en las cartas del tarot se albergaba el inconsciente colectivo, los arquetipos a los que se recurre en situaciones de tensión. Cada naipe tiene la simbología de un inconsciente colectivo que todos comparten.

Orígenes del tarot:

Los orígenes del tarot no son del todo claros, ya que no se conoce exactamente la procedencia de los naipes. Sin embargo hay varias hipótesis.

Una de las hipótesis más aceptadas es la que propone el historiador francés Antoine Court de Gébelin (1725-1784), que atribuye un origen egipcio al tarot, suponiendo que los diseños provienen del Libro de Thot.

Otra teoría es la de Jean-François Alliette (Etteilla)que acepta la hipótesis de Gébelin del origen egipcio, pero agrega que el tarot es producto de la unión de varios magos, presidida por Hermes Trimegisto, que supuestamente se abría producido en el año 2170aC. Etteilla sostenía que el tarot había perdido sus características originales, y por lo tanto, intentó recuperar la forma primitiva del tarot. Cambió la numeración y remodeló las figuras, dándoles un nombre. Esto dio gran éxito a su obra “Libro de Thot o juego de los 78 tarots egipcios.

Eliphas Lévi, a mediados del siglo XIX, afirma que el tarot no es de origen egipcio, sino que proviene de Palestina, de la última revuelta de los judíos contra los romanos. La pista le vino de que el número de arcanos coincide con el número de letras del alfabeto hebreo, y por tanto, el tarot podría explicarse basado en La Cabala.

El suizo Oswald Wirth, creía que el tarot se relaciona con los naibi, cartas instructivas medievales, que fueron creadas por un iniciado en el siglo XIII, que deseaba realizar un libro cabalístico empleando imágenes populares, y de allí eligió las 22 que coincidían con las letras del alfabeto hebreo.

Más recientemente, el mago Aleister Crowley, creía que el tarot es el punto donde se concentran todas las energías del Universo. Esta concepción lo llevó a reordenar algunos arcanos y cambiar sus símbolos.